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frutas y hortalizas

jueves, 7 de junio de 2012

CONTROL BIOLOGICO Y LUCHA INTEGRADA EN MURGIVERDE


Elsa Cabria - Madrid - 14/08/2009
Unos ácaros llamados swiskis tienen que exterminar a las moscas blancas. Unas chinches denominadas Orius deben acabar con el voraz itrits. Bichos microscópicos, que apenas superan los dos milímetros, cuyos enemigos sólo les sacan medio milímetro y viven para destruir cosechas. Clavan un pico en las hojas y chupan la savia. Los swiskis y los orius son la alternativa a los pesticidas tradicionales y aguardan hasta la próxima campaña en la cooperativa hortifrutícola Murgiverde, en El Ejido (Almería).
Es la primera empresa de la región, y de las pocas en España, que no se conforma con producir fruta y verdura. Investiga desde 2006 cómo aniquilar al gran depredador con un enemigo natural. Su logro cobra vida en un espacio llamado el insectario.
En esta cooperativa, el 80% de la producción está bajo control integrado. Una estrategia para controlar las plagas con otros insectos. Con una inversión inicial de 50.000 euros, el proyecto ha salido a cuenta. Ahora, tras su reciente fusión con Geosur y Campovícar, millones de chinches sobrevolarán las 1.250 hectáreas de invernadero resultantes de la unión.
Murgiverde compra el swiski -155 millones de insectos para la próxima campaña- porque su producción está patentada por la compañía Coper. Lo que sí cría es el orius. De hecho, 20 millones de estos chinches, que son autóctonos de Almería, protegerán los campos de pimientos, pepinos, sandias, calabacines, tomates y berenjenas en otoño. Cubrirán la demanda de los 703 socios, pero nada más. "El insectario no está pensado para vender", recalca Manuel Galeano, director general de la empresa.
Cada temporada surge una plaga nueva. La última se llama Tuta Absoluta y ataca al tomate. Para luchar contra este nuevo tipo de mosca blanca, Isabel Pérez, investigadora que dirige el insectario, ya se ha puesto manos a la obra. Para 2010, quiere producir 4 millones de nesidiocoris. Un chinche un poco más grande que el orius, muy efectivo en el caso del tomate y la berenjena.
El insectario, que mide 25 metros cuadrados, es la gran apuesta de Murgiverde contra la voracidad de los depredadores. Allí estudian unos chinches que alcanzan su madurez a los 18 días de vida y les alimentan con los huevos de una polilla llamada ephesia. "Los clientes siempre quieren visitarlo y la mayoría de empresas no tienen un espacio así", señala Galeano.
Este insectario parece que responde a la demanda del consumidor europeo. "Cada vez más, la gente quiere productos sin residuos, más naturales". Es una tendencia que ya existía, pero que se ha acentuado en los últimos años. "Ahora está de moda decir no a los insecticidas", afirma el director de una empresa con un volumen de ventas de unos 120 millones de euros. "Buscamos ser lo más ecológicos posible", ratifica Isabel Pérez.
Alemania es el destino preferente de las frutas y verduras que crecen bajo control integrado. El 30% de la producción de la cooperativa va hacía allí. Este año, sin embargo, la exportación hacia ese país se ha visto mermada casi un 7%. La recesión económica también afecta a los productos de primera necesidad. "Seremos de los primeros en salir de la crisis, pero este fin de campaña ha sido muy difícil". Los dos últimos meses, Murgiverde ha vendido por debajo del coste de producción los 150 millones de kilos de material hortifrutícola. Si el pimiento, su producto estrella, vale 70 céntimos, ha acabado costando 40. "Peor ha sido el caso del melón y la sandía, que los hemos vendido un 70% por debajo de lo normal", apunta.
Un panorama poco halagüeño al que Murgiverde contraataca con una mayor proyección de su insectario. "Primero cubriremos las necesidades de los socios, pero no descarto ampliar la producción de chinches de aquí a dos años", avanza Galeano.
Veinte millones de orius y cuatro millones de nesidiocoris están a punto de entrar en cinco cámaras de mantenimiento. Cada agricultor se llevará chinches o ácaros según la superficie de sus invernaderos. Luego, en otoño, los insectos serán liberados. Tendrán que librar la batalla con la gran plaga.

Han criado 25 millones de chinches en 2009
- Swiski es un ácaro que apenas alcanza los 2,5 milímetros. Está patentado por Coper y es la alternativa a los pesticidas
- Orius es una chinche microscópica, apenas perceptible. Protege frutas y verduras de los itrits (insectos muy voraces)
- Nesidiocoris, chinche un poco más grande que el Orius y apuesta de Murgiverde para las campañas de 2010.
- Mosca blanca es la clásica plaga en los invernaderos. La última se denomina Tuta Absoluta y afecta al tomate.