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frutas y hortalizas

domingo, 15 de julio de 2012

INVESTIGACION EN BUSCA DE TOMATES DE ALTA CALIDAD

MURCIA.- La Consejería de Agricultura y Agua, a través del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA), desarrolla un proyecto para conseguir tomates de alta calidad, con mayor contenido en compuestos bioactivos y antioxidantes, tales como licopeno, vitaminas C y E, así como compuestos fenólicos. El proyecto cuenta con financiación del Instituto Nacional de Investigación Agraria.

El director del IMIDA, Adrián Martínez, destacó que “el mercado exige cada vez más este tipo de parámetros de calidad y si queremos que la agricultura regional siga siendo competitiva hay que orientar la investigación en ese sentido, para ofrecer un valor añadido, ya que otros países ofrecen productos más baratos, aunque de inferior calidad”.



Para conseguir este objetivo el IMIDA lleva a cabo diversos ensayos en cámara de cultivo y en invernadero. Pilar Flores, Pilar Hellín y José Fenoll, investigadores del equipo de Calidad Alimentaria del IMIDA, llevan ya dos años estudiando el efecto del aumento de la luz y la temperatura sobre la calidad de los frutos y cómo optimizar el manejo de la nutrición mineral, especialmente el nitrógeno.

Según los investigadores del proyecto, el tomate además de tener una gran importancia a nivel socio-económico para la Región de Murcia, es uno de los productos vegetales con mayor contenido en antioxidantes y compuestos bioactivos como licopeno, un carotenoide que le confiere el color rojo y que está relacionado con la disminución del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y determinados tipos de cáncer







Por otra parte, los factores ambientales, entre ellos la intensidad de luz y la temperatura, ejercen una gran influencia sobre la calidad de este fruto. Su estudio ha cobrado gran relevancia en los últimos años, debido a las variaciones de las condiciones ambientales ocasionadas por el llamado cambio climático y a su repercusión sobre la agricultura.

En este sentido, los investigadores apuntan que un aumento de la temperatura y de la intensidad luminosa afecta a la síntesis de licopeno y a la de otros compuestos bioactivos como polifenoles y vitaminas C y E. También se ven afectados otros compuestos como azúcares y ácidos orgánicos, lo que repercute en las características organolépticas del fruto. La optimización del manejo de la nutrición de la planta, adecuada a las condiciones medioambientales, permitirá obtener frutos de tomate de mayor calidad y con un elevado contenido en compuestos biactivos.