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frutas y hortalizas

miércoles, 22 de enero de 2014

Intermediarios y Mayoristas en frutas y hortalizas

 Intermediarios y  Mayoristas en frutas y hortalizas
INTERMEDIARIOS
-la existencia de un intermediario
reduce de manera radical el número de contactos necesario.  Los ahorros en el número de transacciones permiten abordar los costes de funcionamiento del intermediario                                                                                                                                       -Las zonas de consumo, por lo general aglomeraciones urbanas,  no coinciden con los lugares de producción, por lo que es necesario situar puntos de venta próximos a los lugares de consumo. Esta labor de aproximación y de garantía del suministro exige un conjunto de  intermediarios especializados en transporte y almacenamiento de los productos,                                                                                                                                                                                                      -los distintos intermediarios configuran su surtido en amplitud y profundidad, de acuerdo con los requerimientos de sus compradores.

MAYORISTAS
-El comerciante mayorista realiza las siguientes tareas necesarias:
– Selección de abastecimientos: elección de los posibles suministradores
y negociación de las condiciones de compra y entrega.
– Consolidar un surtido que sea atractivo para sus clientes minoristas.
– Transporte desde origen hasta los almacenes del mayorista.
– Almacenamiento temporal de los stocks hasta que el producto
se entregue al comprador minorista.
– Añadir valor al producto mediante su presentación, marca, envasado
y transformación.
– Financiación del periodo de tiempo que media entre el pago al
productor y el cobro del minorista.
– Búsqueda de compradores: acciones comerciales dirigidas a los
colectivos de minoristas y de hostelería, restauración y colectividades.
– Servicios ofrecidos a los compradores como son la recepción de
pedidos por medios no presenciales, envíos a domicilio, gestión
de devoluciones y reclamaciones, recogida de envases vacíos,
etcétera.
Algunas de estas tareas van dirigidas hacia los productores proveedores,
mientras que otras tienen como destinatarios los compradores
minoristas.
Todas estas tareas suponen unos costes que han de ser cubiertos
mediante el margen bruto, es decir la diferencia entre el precio de
venta y el de coste. El margen bruto debe también hacer frente a los
riesgos derivados de la actividad: riesgo comercial o de no venta de
los productos, las mermas y deterioro de los propios productos, riesgo
financiero o de insolvencia de los compradores, etc.
El mayorista puede desarrollar un conjunto de estrategias:
 – Crecimiento para ganar tamaño y acceder a las reducciones de
costes unitarios derivados de las economías de escala. Esta estrategia
se puede desarrollar tanto mediante crecimiento interno
o mediante adquisiciones y fusiones de otros mayoristas. Es
importante destacar cómo es reducido el número de mayoristas
españoles de alimentación fresca que opera en más de un mercado.
– Integración vertical en la cadena de valor. Se trata de realizar tareas
propias de los mayoristas o de los minoristas. En este sentido,
los acuerdos de aprovisionamiento o la adquisición de empresas
productoras son un ejemplo de integración vertical hacia
el origen. También se pueden plantear acciones hacia el consumidor
como son el desarrollo de establecimientos o cadenas minoristas
bien sean en propiedad o franquiciadas.
– Especialización: consiste en adquirir una preferencia de los compradores
minoristas para determinados productos. Esta especialización
permite una demanda más rígida y en consecuencia

mayores márgenes.