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frutas y hortalizas

jueves, 6 de febrero de 2014

50 años de horticultura en Almeria

50 años de horticultura en Almeria
En 1963 se construyó en la parcela nº24 del Campo de Dalías el primer invernadero que sería el origen de una actividad económica que en un primer momento se contempló como una agricultura de subsistencia, pero que gracias a la mentalidad de aquellos primeros agricultores, el anhelo de crecer y el buen clima, hoy en día es la mayor industria hortofrutícola del sur de España, y una potencia capaz de suministrar frutas y hortalizas durante todo el año a más de 500 millones de consumidores potenciales en Europa.
Muchos han sido los cambios que se han producido en estos 50 años de agricultura intensiva en Almería. Las técnicas innovadoras que se pusieron en marcha dejaron atrás bancales vacíos y tierras áridas sin cultivar, para dar paso a lo que se conoce como la despensa de Europa. El enarenado, la explotación y gestión de un recurso tan valioso como el agua, los sistemas de riego y las cubiertas plásticas que dieron lugar a los invernaderos forman el conjunto de pasos que se produjeron en Almería, y  que en la mayoría de los casos partían de la idea y el trabajo individual del agricultor, como se explica en el documental editado por Cajamar Cajar Rural y titulado ’50 años de invernaderos en Almería’.
Una vez que la producción hortofrutícola de la provincia empezó a despegar, sirva como prueba que en pocos años la población de la zona del Campo de Dalías se quintuplicó, se comenzó a pensar a lo grande con la salida a los mercados iniciando la comercialización de la producción en Europa. “Las cooperativas fueron los verdaderos motores del desarrollo de producción y exportación en Almería”, afirma Antonio Estévez Criado, primer presidente de COEXPHAL.
De igual modo se avanzó para llegar a la profesionalización del sector con el asesoramiento de los técnicos agrícolas, la introducción de tecnología e innovaciones que han permitido mejorar las producciones aportándoles calidad y seguridad alimentaria. La  búsqueda continua de mejoras que caracteriza al sector, su preocupación por atender las demandas de un consumidor cada vez más exigente, su respeto por el medio ambiente y por las personas, y su compromiso con los consumidores y con la sociedad en general son los valores con los que las frutas y hortalizas almerienses conquistan a diario los hogares de los europeos.